TAKAYAMA
Takayama es una de esas ciudades que no esperabas y que acaba siendo una de las favoritas del viaje. Pequeña, tranquila y extraordinariamente bien conservada, esta ciudad de montaña en los Alpes japoneses tiene una personalidad única: arquitectura tradicional de la era Edo, mercados centenarios, la mejor carne del país y un ritmo de vida que invita a desacelerar. Llegamos a mediodía y desde el primer momento supimos que una noche se nos iba a quedar corta.
7 lugares imprescindibles que ver en Takayama
Sanmachi Suji El casco histórico de Takayama y su imagen más icónica. Tres calles paralelas llenas de casas de madera oscura perfectamente conservadas, con tiendas de sake, artesanía local y pequeños cafés. Es el corazón de la ciudad y por donde hay que empezar. A primera hora de la mañana, antes de que lleguen los grupos, tiene una magia especial.
Mercados Matinales (Asaichi) Uno de los planes más bonitos de Takayama. Cada mañana se montan dos mercados al aire libre: el de Jinya-mae, frente al antiguo gobierno, y el de Miyagawa, junto al río. Frutas, verduras, flores, artesanía y productos locales vendidos por agricultores de la zona. Sencillo, auténtico y precioso.
Takayama Jinya El único gobierno provincial de la era Edo que se conserva en Japón. Un edificio histórico fascinante que te permite entender cómo funcionaba la administración feudal japonesa. Merece la visita aunque no seas muy de museos.
Puente Nakabashi El puente rojo sobre el río Miyagawa es uno de los símbolos de Takayama. Perfecto para hacer una pausa, ver pasar el agua y sacar alguna de las fotos más bonitas de la ciudad, especialmente al amanecer o al atardecer.
Paseo Higashiyama Un recorrido tranquilo por las afueras de la ciudad que conecta templos, santuarios y cementerios históricos entre bosque y naturaleza. Son unos cuatro kilómetros que se hacen solos y que te dan una perspectiva completamente diferente de Takayama, alejada del turismo y muy cercana a lo cotidiano.
Santuario Sakurayama Hachiman Un santuario sereno y bien cuidado, famoso por albergar el museo de las carrozas del festival de Takayama, uno de los más importantes de Japón. Si coincides con el festival en abril o octubre, la ciudad se transforma por completo.
Templo Hida Kokubunji El templo más antiguo de Takayama, con un árbol de ginkgo centenario en su patio que en otoño se vuelve de un amarillo espectacular. Un rincón tranquilo y con mucha historia que merece una parada.
Dónde comer en Takayama
Maruaki: Si hay una razón gastronómica para ir a Takayama, es la carne de Hida. Y si hay un sitio donde comerla, es Maruaki. La carne de res Hida es una de las variedades wagyu más valoradas de Japón, con un marmoleado y una ternura que no se parecen a nada. No es barato, pero es de esas comidas que recuerdas mucho tiempo después.
Dónde alojarse en Takayama
Nosotros nos quedamos en el WAT Hotel & Spa Hida Takayama, y fue una elección muy acertada. Un hotel con mucho encanto, spa incluido para recuperar fuerzas tras el día de visitas, y una ubicación cómoda para moverse por la ciudad. En Takayama los alojamientos tienen en general muy buen nivel, pero si puedes permitirte algo con onsen o spa, aprovéchalo: después de un día caminando entre templos y mercados, no hay nada mejor.
